Los Emiratos Árabes Unidos, el octavo productor de petróleo del mundo, mantienen una economía de libre mercado con mínimas restricciones a las actividades del sector privado, al comercio internacional y al movimiento de capitales. A pesar de los efectos de la crisis financiera mundial, la economía de los Emiratos Árabes Unidos ha demostrado que posee una notable capacidad de resistencia: la tasa de crecimiento real del PIB, que se había contraído un 1,6% en 2009 (el primer crecimiento negativo desde 1988), ha experimentado una recuperación importante en 2010 y 2011, calculada en 1,3% y 4,2% respectivamente. Los cálculos de crecimiento real del PIB para 2012 se sitúan alrededor del 4%.
La agitación política en Oriente Próximo y el norte de África no ha afectado al repunte económico de los Emiratos Árabes Unidos. La nación sigue considerada uno de los países más estables políticamente y más sólidos de la región, y un destino relativamente seguro para el turismo y la inversión.
Los mayores precios del petróleo, el incremento del gasto por parte del gobierno y el notable resurgimiento del turismo, el transporte y el comercio han contribuido al marcado crecimiento de la economía nacional. Y a la inversa, una menor concentración en el mercado inmobiliario, de la construcción y en los servicios financieros, todos ellos con problemas, ha servido para infundir confianza. La exitosa reestructuración de la deuda que poseen las grandes empresas, como Dubai World, la solidaridad entre los distintos emiratos, y una mezcla de políticas y fundamentos económicos sólidos han aportado estabilidad al mercado.
En el plano fiscal, los Emiratos Árabes Unidos han puesto en marcha una serie de reformas federativas, en las que se incluye la adopción de un marco a medio plazo y una modificación de la programación presupuestaria y del proceso presupuestario con base cero. Los altos precios del petróleo convirtieron el déficit presupuestario de 2010 en superávit en 2011 y, a pesar del difícil clima internacional, en 2012 se alcanzó además un equilibrio general del excedente contable. El Banco Central ha calculado que la inflación rondará el 1,5% en 2012 (tras haber caído desde una media del 11,7% en 2007–08 por la presión continúa que ejercía el sector inmobiliario), incluido un posible exceso de oferta en el mercado.
La claridad en la planificación económica se ha convertido en la punta de lanza de la recuperación de los mercados, mientras la Visión Económica de Abu Dhabi 2030 y el Plan Estratégico de Dubai 2015 lideran el camino hacia la diversificación, con un sector no petrolero que contribuye enormemente al PIB. La estrategia busca atraer el capital extranjero al sector industrial y otros sectores orientados a la exportación, como la industria pesada, el trasporte, las petroquímicas, el turismo, las tecnologías de la información, las telecomunicaciones, las energías renovables, la aviación y los servicios de petróleo y gas. En el ámbito federal, los Emiratos Árabes Unidos persiguen su Visión 2021, cuyo objetivo consiste en situar la innovación, la investigación, la ciencia y la tecnología en el centro de una economía basada en el conocimiento, altamente productiva y competitiva, para cuando se cumpla el 50 aniversario de la fundación de la federación.
Además, el ambiente económico excepcional que se respira en los Emiratos Árabes Unidos contribuyó a la creación de empresas innovadoras y de rápido crecimiento, que se han convertido en líderes regionales y mundiales. Los Emiratos Árabes Unidos en general, y Abu Dhabi en particular, poseen importantes fondos soberanos de inversión, establecidos para asegurar y mantener el bienestar futuro de los emiratíes. La Dirección de Inversiones de Abu Dhabi es un líder mundial que invierte una amplia variedad de activos, desde valores de renta variable y títulos de renta fija hasta infraestructuras. También desempeña una labor puntera en el desarrollo y el control de gestión de la industria.
Internacionalmente, por su robusta economía, los Emiratos Árabes Unidos destacan como un enclave comercial importante en Oriente Próximo, que atrae del extranjero inversiones directas considerables y capital humano.
El desarrollo de infraestructuras prosigue tras el periodo de rápidos progresos que experimentó la construcción a gran escala de instalaciones residenciales, turísticas, industriales y comerciales, y que alteró radicalmente el paisaje urbano de los Emiratos Árabes Unidos. Educación y sanidad, infraestructuras turísticas, hidroeléctricas, telecomunicaciones, puertos y aeropuertos son objeto de una gran inyección de capital. Siguen construyéndose carreteras y puentes e instalándose sistemas de transporte público para comunicar las nuevas urbanizaciones. Al mismo tiempo, una nueva evaluación de las necesidades del país y del mercado mundial ha reajustado las miras de los planes de desarrollo imaginativos que poseen los Emiratos Árabes Unidos, espoleados por iniciativas de planificación urbanística trascendentales, como Visión de Abu Dhabi para los Emiratos 2030.
La demanda de electricidad y agua continúa creciendo a gran velocidad en los Emiratos Árabes Unidos. En los últimos años se han construido numerosas centrales eléctricas de nueva planta para cumplir con las crecientes exigencias, mientras la desalinización sigue siendo la principal generadora de agua potable en un país que posee pocas fuentes naturales.
El petróleo y el gas (importado en parte) no han perdido su condición de fuentes principales de combustible para la generación de electricidad y agua. Sin embargo, para satisfacer los considerables requisitos energéticos en el futuro y reducir las emisiones de carbono, la nación ha puesto en marcha un programa completo de energía nuclear de uso civil en el marco de las garantías y supervisión que ofrece el Organismo Internacional de Energía Atómica.
En términos generales, se prevé que los Emiratos Árabes Unidos inviertan más de 29.360 millones de dírhams en generar electricidad durante los próximos ocho años, con un incremento de capacidad superior a los 53 teravatios por hora hacia finales de 2021.
Llama la atención que un país que se fundó y se formó sobre la industria energética de los hidrocarburos apueste actualmente por las energía renovables de forma tan clara y decidida; una apuesta que no sólo comporta una inversión estratégica en el desarrollo de energía renovable en la región y en el mundo, sino que pasa también por albergar en su territorio la sede del correspondiente organismo de la ONU, la Organización Internacional de Energías Renovables (IRENA).
Los Emiratos Árabes Unidos poseen una red de telecomunicaciones rápida y eficaz, que regula la Dirección Reguladora de las Telecomunicaciones de EUA. La tasa de penetración de suscripciones a la telefonía móvil se sitúa en el 149,1%, y la penetración de Internet en el 27,7%.
A Etisalat, el principal proveedor de telecomunicaciones del país y un importantísimo competidor en la esfera internacional, se le unió Du en 2006. Este último disfruta actualmente de una importante cuota de mercado.
No obstante, los Emiratos Árabes Unidos no se limitan a las comunicaciones terrestres: Thuraya ofrece comunicaciones por satélite sólidas y fiables, con el uso de Thuraya IP y teléfonos por satélite, en algunos de los lugares más remotos del mundo. Otra empresa emiratí, la Compañía de Comunicaciones por Satélite Al Yah, o Yahsat, propiedad de Mubadala, es la primera compañía de satélites híbridos, militares y comerciales, de la región. Yahsat ha gastado más de 1.000 millones de dólares en su programa espacial, que consta de dos satélites de uso civil y militar. El primer satélite de Yahsat proporciona comunicaciones al ejército de los Emiratos Árabes Unidos, así como vínculos comerciales con clientes corporativos y emisoras de televisión. El segundo satélite ofrecerá además Internet de banda ancha.
El desarrollo económico importante y las inversiones en aviación han dado como resultado una expansión de los aeropuertos, puertos y sus correspondientes infraestructuras en los Emiratos Árabes Unidos. El aeropuerto internacional de Abu Dhabi, sede de Etihad Airways, y el aeropuerto internacional de Dubai, sede de la compañía aérea Emirates y de la aerolínea de vuelos de bajo coste Flydubai, se encuentran inmersos en una ingente reconstrucción por valor de miles de millones de dírhams. El aeropuerto internacional de Al Ain se está modernizando considerablemente, y el séptimo aeropuerto internacional de Emiratos Árabes Unidos, Al Maktoum International, en el Dubai World Central, está tomando forma.
También se está reformando el aeropuerto internacional de Sharjah, sede de la línea aérea de bajo presupuesto Air Arabia; y se están ampliando los aeropuertos internacionales de Fujairah y de Ra’s al-Khaimah. Dado el montante total de estos proyectos, los Emiratos Árabes Unidos se han convertido en el mayor inversor en mejoras aeroportuarias de Oriente Próximo.
Teniendo en cuenta su ubicación geográfica estratégica entre Oriente y Occidente, los puertos de los Emiratos Árabes Unidos, al igual que los aeropuertos del país, destacan como una herramienta fundamental para propulsar el crecimiento económico, y muy especialmente la diversificación.
Mina (Puerto) Zayed de la ciudad de Abu Dhabi, el principal puerto general de mercancías del emirato hasta la fecha, se está sustituyendo con el nuevo puerto de Khalifa y su enorme polígono industrial (417 km2), sitos en Al Taweelah. Todos los cargamentos gestionados en el Mina Zayed se irán transfiriendo gradualmente al puerto de Khalifa, un proceso que concluirá en 2013. Se calcula que, para 2030, el puerto de Khalifa y la zona industrial que lo rodea, Kizad, habrán contribuido en un 15% al Producto Interior Bruto no procedente del petróleo de la capital.
Los puertos de Dubai, Puerto Rashid en la capital de Dubai y Jebel Ali al sur de la ciudad, despeñan un papel fundamental en el comercio del país. En concreto, Jebel Ali, que principalmente gestiona grandes cargas y materiales industriales para la zona franca de Jebel Ali, es el mayor puerto artificial del mundo.
Sharjah es el único emirato con puerto en los dos litorales de los Emiratos Árabes Unidos. El de la costa oriental, Khor Fakkan Container Terminal, el único puerto natural de aguas profundas de la región, se encuentra en un enclave geográfico estratégico del tráfico actual de portacontenedores de gran calado, próximo a las principales rutas de oriente a occidente y lejos del conflictivo Estrecho de Hormuz.
El puerto de Fujairah encargó a principios de 2005 la construcción de otros 150.000 m3 de depósitos para el almacenamiento de combustible en tierra, por lo que actualmente ocupa el segundo puesto en la lista de mayores centros de abastecimiento de combustible del mundo.